Imaginen un mundo donde cada detalle de la naturaleza cobra vida en las manos de su hijo. Un mundo donde los animales de los bosques, océanos y sabanas se unen en una historia mágica. Les presentamos el puzzle redondo de 24 piezas El Mundo de Sarah Betz: no solo un juguete, sino una puerta a un mundo hermoso y poético donde se desarrollan no solo las habilidades de observación y la motricidad fina, sino también el amor por nuestro planeta. ¿Están listos para descubrir un puzzle que es más que un simple juego? Cada pieza de esta maravilla de madera ha sido diseñada con amor y cuidado para que su hijo pueda explorar la diversidad de la vida en la Tierra con cada pieza unida. Gracias a su material resistente y su elaboración de calidad, este Mundo se convertirá en un tesoro que se transmitirá de generación en generación, trayendo alegría y aprendizaje a nuevos exploradores. Observen la sonrisa de su hijo cuando logre unir la última pieza y ante él se extienda el Mundo completo de Sarah Betz. Este momento de orgullo y alegría no se trata solo de terminar el puzzle; se trata de descubrir, aprender y compartir el amor por la naturaleza. Este tesoro de madera servirá como un recuerdo duradero de estos momentos mágicos pasados juntos. Puzzle probado en laboratorio que garantiza el cumplimiento de la directiva 2009/48/CE para niños a partir de 2 años. Principales características: Puzzle de madera de 24 piezasdesarrolla la motricidad fina, la observación y la reflexiónenriquece el vocabularioJuguete Montessori para el aprendizaje tempranodiseño de Sarah Betzapto a partir de 2 años Sarah Betz creció en Alemania, pero ahora crea en Francia. Aquí fundó su propia marca „Little Cube“. Nunca pensó que podría convertir su pasión por el dibujo y la escritura en una exitosa carrera. Desde pequeña dibujaba y garabateaba por todas partes, desde los cuadernos escolares hasta las paredes de la habitación de los niños. Sus padres apoyaron su interés y disfrutó de muchos juegos imaginativos con ellos cuando era niña. Creció cerca del bosque, por lo que su obra se inspiró en la naturaleza desde pequeña. En sus paseos por el bosque recogía materiales naturales con los que luego hacía joyas, que también incorporaba a sus cuadros y libros. Tras estudiar diseño gráfico y de comunicación en Alemania y Suiza, se trasladó a Francia, donde aprendió el idioma y comenzó lentamente su carrera en el diseño. Fundó su propio estudio de ilustración „Little Cube“ en 2013.
Información de tallas
El fabricante Vilac puede presumir de una estrecha colaboración con la agencia ADEME, una organización gubernamental francesa que se ocupa de una amplia gama de actividades encaminadas a la protección del medio ambiente. La historia de esta agencia se remonta a los años 70, a la época de la crisis del petróleo. Colabora activamente con políticos, organizaciones públicas, el sector privado y los ciudadanos. Está detrás de recomendaciones, propuestas de procedimientos técnicos, metodológicos y financieros, estudios y campañas de sensibilización. Gracias a su larga trayectoria, ADEME es reconocida como un tercero de confianza que ofrece garantías de esfuerzo por un futuro sostenible. Al adquirir un producto de un fabricante que colabora con esta agencia, el cliente puede expresar su voluntad de preservar el medio ambiente a través de procedimientos estrictamente evaluados e innovaciones clave en todo el proceso de su creación.
Desde hace más de 100 años, la empresa VILAC cumple los sueños de los niños. La marca francesa VILAC, como buque insignia de la industria francesa para la fabricación de juguetes de madera, tiene su sede en el corazón de la cordillera del Jura, rodeada de montañas, lagos y bosques. VILAC fabrica juguetes de madera desde 1911 de la mano de la producción tradicional, las tendencias modernas, una economía adaptable y un énfasis en la ecología. Los juguetes se fabrican con madera procedente de bosques gestionados de forma sostenible, respetando la biodiversidad y con un gran énfasis en las tecnologías respetuosas con el medio ambiente. Para el suministro de madera, VILAC prefiere rutas cortas. Utiliza maderas locales y se asegura de que se plante un nuevo árbol por cada árbol talado. Dado que hoy en día ya no podemos ignorar los desafíos de los problemas ecológicos, VILAC se ha comprometido a defender nuestro planeta. El río, después de todo, está formado por muchas pequeñas gotas. Por eso, VILAC continúa con sus actividades respetuosas con el medio ambiente.
VILAC también sigue los pasos de las antiguas fábricas de torneado que antaño dieron fama a la región: artesanos que tornean, alisan, pulen, barnizan y decoran la madera con cariño en su taller de la cordillera del Jura. Se utiliza haya, carpe, aliso o boj de











